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Como hacemos referencia en el título de este mini artículo-receta, la creencia popular del origen francés del croissant es falsa. Al parecer durante el sitio que los Otomanos aplicaban a la ciudad de Viena, en el siglo XVII, no tenía los resultados deseados. Como consecuencia de ello el Visir Kara Mustafá, ordena a sus tropas cavar una serie de túneles y sorprender a las tropas defensoras. Para que los vieneses no se diesen cuenta, cavaban por la noche, pero no pensaron que la ciudad estaba repleta de panaderías que, por supuesto, trabajaban por las noches. Los panaderos al oír extraños ruidos avisaron a las autoridades, que tomaron las medidas adecuadas, lo que les llevo a la victoria y por tanto a la retirada de los Otomanos. Como consecuencia de dicha victoria la ciudad de Viena obtuvo parabienes y sus regentes solicitaron a los Panaderos-Héroes que elaborasen un bollo que conmemorase tan importante hito. Dicho y hecho, los panaderos dieron forma de media luna, símbolo principal de la bandera Otomana, a una masa dulce. Así “nos comemos a nuestros enemigos” pudo ser una frase literalmente bien expresada. Este bollo viajó por toda Europa y posteriormente los franceses se quedaron con el y hay que reconocerles lo bien que los hacen.

INGREDIENTES: Receta del Maestro Jean-Michel Llorca

  • 1 Kg. de harina de trigo
  • 25 gr. de sal
  • 120 gr. de azúcar
  • 60 gr. de levadura fresca de panadería
  • 200 gr. de mantequilla fría
  • 380 ml de agua fría
  • 500 gr. de mantequilla fría

 

Croissant

Se mezcla las harinas, la sal, el azúcar y el agua. Lo mejor hacerlo con una Kitchen Aid pero como no tengo yo lo mezclo en la panificadora, si no, lo puedes amasar a mano. Luego agregamos la levadura y los 200 gr. de mantequilla y seguimos mezclando hasta que queda una masa homogénea y la masa se despegue un poco de la pared, no queden hilos. Si lo vas a amasar a mano es mejor que te manejes con la mitad de harina y en el resto también la mitad de proporciones.

Se deja reposar 45 minutos tapando con un trapo de cocina.

Cogemos medio kilo de mantequilla bien fría y aplastada.

Extendemos la masa con el rodillo sobre harina, quitamos el excedente de harina y ponemos la mantequilla encima, hacemos un sobre con la masa y seguimos dando con el rodillo hasta que quede bien extendido. Volvemos a hacer el sobre y comenzamos de nuevo hasta 3 veces.

Finalmente dejamos reposar la masa en la nevera como 1 hora y extendemos la masa sobre la encimera.

Cortamos triángulos rectángulos con el cuchillo y formamos los croissants.

Precalentamos el horno a 180ºC.

Pintamos la superficie de los croissants con huevo batido ayudándonos de un pincel.

Horneamos aproximadamente 15 minutos.

Buen provecho

Marcos Martínez

 

Avui és el dia.

Una ullada al cartell que ens ha creat per l’ocasió el nostre dissenyador Domiciano, és brutal! Ens dirigim a Pollença. Toca agafar cotxe, arribem a la Fusteria, al carrer Cecili Metel. El destí ens uneix amb el cònsul romà que va conquerir les illes. Diuen que va tenir que folrar les seves embarcacions amb pells per evitar les pedres llençades pels foners mallorquins.

Esperem no tenir la mateixa rebuda.

No és el cas, dins la Fusteria ens rep en Gabriel, amb el seu equip ens han preparat unes tapes triades per ells mateixos dins la seva especialitat, la cuina mallorquina.

La gent mica a mica omple la sala. Són les nou. Tot complet, el local és obert només per nosaltres.

El nostres vins: Mulsum, Sanguis, Antinoo i Mesalina s’enfronten a botifarrons, quelis, coca de verdures, tumbet i figues seques.

Al final del combat queden les copes buides i els plats nets, no hi ha vencedors ni vençuts en aquests enfrontament de sabors i sensacions.

La rialla i la conversa s’instal.len en la Fusteria, ha sigut un bon àpat, disfressat de tast, de coneixement, d’aromes, amb sorpreses i bona companyia.

Per un moment mentre miro una ampolla buida i sento encara l’olor a vi, penso que hauria passat si els foners haguessin foragitat els romans de la illa.

Daniel Iranzo