Blog

Cuando terminé la carrera, allá por el 2010, la información la podía extraer de los manuales o libros que los profesores nos recomendaban, de alguna página web, de los apuntes… Igualmente esa época fue el despegue de las redes sociales. Hacía poco que tenía una cuenta en Facebook, y no tardaría mucho en abrirme la de Instagram. Sin embargo, hoy vivimos a través de las redes sociales.

Hasta entonces para conocer el patrimonio (en su amplia concepción) teníamos que asistir a los museos, visitar algún yacimiento cercano que se hubiese musealizado (o no), acudir a conferencias, leer publicaciones impresas de asociaciones o instituciones, o ver algún programa especializado en la televisión o en la radio (medios de masas antiguos) o, últimamente, visitar su página web (quien la tuviera). Los museos, archivos, galerías eran templos que guardaban celosamente el conocimiento del pasado, esperando a que el público acudiera a ellos. La irrupción de Internet, pero sobre todo ahora la explosión de las redes sociales, ha cambiado el mapa del juego.

Generaciones presentes en las Redes Sociales

La convención por el patrimonio de la UNESCO de 1972 decía: “tenemos la obligación de identificar, proteger, conservar, rehabilitar y transmitir la herencia cultural del pasado de una comunidad, con la que vivimos en la actualidad, a las generaciones presentes y futuras ” (1). “Estas generaciones presentes” han cambiado. Ahora los jóvenes están imbuidos por un contexto digital completo, una cultura propia marcada por la tecnología: viven, conversan, se informan a través de las RRSS. La obtención del conocimiento se ha transformado: cuando queremos saber algo inmediatamente acudimos al móvil, lugar que contienen todas las app de las redes sociales. Por ello, las instituciones o museos, que siguen existiendo, han de cambiar sus protocolos de actuación, y ahora son ellos los que salen a buscar al público, y este público se encuentra aquí.

Los museos, entidades culturales e instituciones oficiales tienen la oportunidad como nunca antes de establecer un diálogo constante, inmediato y bidireccional -sin limitaciones en el tiempo ni en el espacio- con el público, ya no tradicional, de alta cultura, sino con todo tipo de público. Por tanto, las redes han acercado el patrimonio, haciéndolo más accesible.

En muchos casos, las visitas de los usuarios/visitantes a las cuentas de los museos y demás superan el número de visitas a las propias webs, dejando éstas simplemente para informar sobre la propia entidad.

Entidad patrimonial

Muchas veces, una “entidad patrimonial” puede hacer uso de diferentes redes, ya que cada una de ellas tiene unas características y una difusión diferente. Por ejemplo, como se ve en la imagen, extraída de la web del Ministerio de Cultura (2), casi todos los museos estatales usan Facebook y Twitter (muy pocas tienen una, en este caso siempre es la primera). En el otro extremo, pocas son las que usan más de cuatro redes, que viendo qué museos son, nos resulta extraño. Estos son los menos conocidos (Museo Nacional de Artes Decorativas y el Museo Nacional de Escultura). La red que menos se utiliza es Instagram.

Si análizamos el ámbito insular (3), el mayor uso se centra en: Facebook (25 de ellos), Twitter (12) e Instagram (5). Solo cuatro usan las tres al mismo tiempo (Museo Es Baluart, Museo Sa Bassa Blanca, Museo Arqueológico de Son Fornés y Can Prunera. Museo Modernista) (4).

Por otro lado, la mayor tarea del patrimonio es su conservación, tarea que siempre ha recaído en el Estado, o en el mejor de los casos en mecenas particulares. La tecnología ha llevado a la comunidad a que se implique en dicha conservación; primero difundiéndolo, luego concienciando a la gente, para después acabar protegiéndolo. En este caso podemos nombrar a @patrimonioparajovenes (5), bajo el cual se han juntado una serie de amigos con un mismo interés: la difusión del patrimonio local a los más jovenes. Por consiguiente, esta prerrogativa ya no es “patrimonio” de las organismos oficiales. Las RRSS han dado voz a personas, asociaciones de amigos o asociaciones comunitarias. Tenemos un patrimonio tan grande que las instituciones no pueden llegar a todos los rincones, y es en esos casos donde dichas redes han ayudado a tal difusión y concienciación de la población local.

Las redes sociales como el único medio para la visivilización

Hay yacimientos, muchos, que también están presentes en las RRSS, y en muchos casos es el único medio posible de visibilidad. Bien sea dirigido por el equipo de arqueológicos que lo excavan o una asociación de amigos del yacimiento. En Mallorca encontramos el de Closos de Can Gaià (Portocolom). Este projecto tiene la cuenta del yacimiento (@projecte_closos) y la cuenta de amigos del yacimiento (@amicsclosos); o el de la ciudad romana de Pollentia (@pollentiaciudadormana). El objetivo de estas cuentas pueden ser tanto divulgativo como de obtención de financiación. Gracias a Internet la comunidad puede colaborar con micromecenazgos.

El gran beneficio que ha sido Internet y las RRSS lo encontramos en las personas que han podido desarrollarse profesionalmente. Han dejado de depender de las instituciones. Muchos han visto una salida en este medio para mostrar su pasión, divulgar contenido -y a veces crearlo-. Se estan ganando la vida con ello -dentro de la hecatombe que fue la crisis-. Se han visivilizado y algunos tienen la fortuna de encontrar trabajo, diremos que en la “vida real”.

Temas concretos

Muchas cuentas tratan el patrimonio por épocas o temas concretos (@edaddepiedrahaedo, @egiptologia, @hispaniaromana o @historia_belica. Queda claro con los nombres el tema del que tratan. Otros se agrupan en intereses de estudio e investigación como GRESMED. Estudis medievals (UIB) en Facebook), o reúnen a profesionales de una misma disciplina (@arqueologos o @archaeometric. Ambos con profesionales de la arqueología, o los antropólogos. Agrupados en la Asociación de Antropólogos Iberoamericanos en Red, con una cuenta en Facebook).

Además, los hay que prefieren dedicarse a la didáctica y a la educación en patrimonio (@arqueoeduca, @diverarqueologos, @arqueologia.paleorama. Estos últimos vienen enseñando Arqueología desde 1994, adaptándose siempre a los últimos tiempos, o los propios de Aldarq). Intentan acercar la historia y el acervo cultural a todo tipo de público de forma amena y divertida. Desechan antiguos protocolos de “escuchar-leer” sin intervenir.

Igualmente, podemos encontrar cuentas en las que ofrecen sus servicios. Convirtiendo las RRSS en una herramienta de marketing, llegando donde antes hubiera sido totalmente imposible, limitándose exclusivamente a su localidad. Aquí podemos diferenciar entre los servicios especialistas (servicios de arqueología: por ejemplo cuando se hace una construcción y aparecen restos, o pueden ser contratados por algún ayuntamiento; o servicios de restauración en un sitio emblemático) y los servicios de gestión turística. Estos últimos aprovechan su conocimiento del terreno para elaborar rutas patrimoniales, históricas o arqueológicas; centrando su interés en el atractivo que ahora generan los bienes culturales para los viajeros. Esto ha provocado debates entorno al impacto que el turismo [cultural] de masas pueda generar en el patrimonio (véase el caso de las cuevas de Altamira).

La democratización del Patrimonio

Finalmente, la democratización del patrimonio ha creado nuevos debates con opiniones enfrentadas. Por un lado, los que están a favor del uso ilimitado de estas redes. Estas amplían tanto el número de público (y su origen, internacional, como su rango educativo) como la información disponible. Por el otro, los que se oponen argumentando que esta democratización puede llevarnos a información poco fiable o poco rigurosa. Argumentan que la interpretación y la manipulación puede ser errónea, gestionada por personal no cualificado o de otras áreas de conocimientos, ya que Internet no distingue quién es el que escribe. Otro argumento negativo que evidencian es la servidumbre comercial del patrimonio. Esta tiene el objetivo no de divulgar, sino de ganar beneficios económicos.

Sea como fuere, las redes sociales han abierto al mundo todo el conocimiento de la humanidad. Cualquier persona puede informarse de algo que esté al otro lado del mundo, solo a través de un click. ¿Quién no conoce las pirámides de Guiza o los templos de Angkor sin haber estado nunca allí? Ese es el gran logro.

Cristina Martínez Núñez

Master en Arqueología, UGR.

(1) http://portal.unesco.org/es/ev.php-URL_ID=13055&URL_DO=DO_TOPIC&URL_SECTION=201.html

(2) www.mecd.gob.es/servicios-al-ciudadano-mecd/redes-sociales/museos.html

(3) Según el Ministerio de Cultura, en Baleares hay 57 museos o entidades culturales.

(4) Web de la Consellería de Cultura de Mallorca.

(5) Si no se dice lo contrario las cuentas con @ son de Instagram.

Cal dir que aquesta curolla ha significat per mi una gran alegria i alhora un repte, del qual no puc més que donar gràcies a l’oportunitat que m’ha proporcionat Aldarq.

Tots els arqueòlegs i mestres que m’han estat ensenyant l’ofici, han insistit en el fet que la part més fonamental del treball és la difusió de tota la nostra feina i de com aquesta ha d’arribar a un públic més ampli, sense  coneixements específics en la matèria. Abans de tractar la meva curolla arqueològica, voldria comentar els meus inicis dins aquest món.

La terra guarda molts tresors

Uns dels meus primers records, que mai oblidaré, fou quan em varen regalar el meu primer càvec. Em digueren: «la terra guarda molts tresors, mai saps què hi pots trobar davall». Aquest fet despertà el que seria la meva gran passió d’avui dia que és l’Arqueologia.

Em passava tots els capvespres dels caps de setmana a un tros de terra que tenien els meus avis. Feia forats i cercava aquells tresors que es veien a les pel·lícules. Amb la imaginació del nin que era, pensava que aquelles pedres que trobava formaven part d’antigues civilitzacions. Passaren els anys i tot i que encara no sabia el que era l’ofici d’arqueòleg, jo seguia pensant amb tot allò que es podia amagar la terra, de com seria i com em sentiria si descobria alguna troballa.

A secundària m’apassionaven les classes d’història i a batxillerat vaig prendre el camí de les Humanitats, estudiant grec i llatí on ja m’encaminava cap a l’estudi de la Història. Un dia, un bon company, que ja era universitari, em va convidar a anar a l’Arqueòdrom de la Universitat de les Illes Balears, quan aquest encara era un projecte pilot. La meva emoció era espectacular, estava a batxillerat i aniria a la universitat a fer el que m’agradava! Qui m’hagués dit en aquell moment que amb els anys jo acabaria tenint l’oportunitat d’esser monitor d’aquest mateix Arqueòdrom…

Difusió, difusió i difusió

Els meus inicis foren de la mà d’arqueòlegs com Pablo Galera i Jaume Deyà, al jaciment d’Almallutx. Llavors vaig entendre que aquest món, tot i comptar amb molta vocació, ganes i passió per a dur endavant els projectes, necessitava alguna cosa més: el suport de la gent. Gràcies a campanyes de crowdfunding, a través de les xarxes socials, retalls en premsa i televisió les campanyes arqueològiques s’han pogut dur a terme, sempre que el Gorg Blau ho ha permès. En aquell moment, vaig entendre que l’Arqueologia no podia restar sols en els àmbits acadèmics, sinó que a través de la difusió havia de ser capaç d’arribar a un públic molt més ampli.

Els anys varen anar passant, vaig anar aprenent de tots aquells mestres de la Universitat. Ells m’ensenyaren que la realitat acadèmica era sols una petita part de tot el treball arqueològic. La difusió era el camí a seguir, tant per arribar al públic generalista, com per a continuar formant-me.

Per aquest motiu, gràcies a plataformes com Youtube o Facebook, em vaig assabentar que es realitzaven campanyes d’excavació al jaciment de Can Blai, Formentera. Una de les meves passions ha estat l’Antiguitat Tardana i el Baix Imperi Romà. Aquests períodes s’entrellaçaven amb l’arqueologia militar, i tots aquests elements es donaven al jaciment formenterer. S’obria una oportunitat que no podia deixar escapar. Amb l’arqueòleg Ricardo González, vaig apreciar el que havia aprés a la carrera sobre els distints corrents de pensament historiogràfic. En aquest cas vaig conèixer l’escola francesa. Un cop més, la difusió i les TIC havien estat un factor clau en la realització d’un projecte, i en la meva la formació personal.

Arqueòdrom i més

Vaig continuar descobrint la importància de la difusió. Al llarg de la meva experiència a l’Arqueòdrom i amb el treball que vaig fer amb els més menuts. Allà es realitza un treball de difusió, alhora que de conscienciació i educació per a la protecció del patrimoni. M’il·lusiona pensar que tal vegada, amb la meva aportació, he despertat el mateix sentiment que tinc jo per l’arqueologia.

El darrer exemple que vull destacar és el més recent. Aquest estiu vaig tenir l’experiència de poder apreciar tota la vida d’una peça arqueològica; des del moment de la seva troballa, passant per la neteja i restauració, fins a l’exposició al museu. Parl de la feina que vaig fer al jaciment de Son Peretó, Manacor, al costat de Mateu Riera (Director de la Secció d’arqueologia del Col·legi oficial de Doctors i Llicenciats en Filosofia i lletres en Ciències de les Illes Balears). El resultat final ha estat l’exitosa inauguració de la nova sala de l’Antiguitat Tardana del Museu de Manacor. També he comprovat el paper fonamental que hi juga la difusió. La publicitat que s’ha donat abans de realitzar les campanyes arqueològiques i com els mitjans de comunicació han tractat la temàtica.

Sense els recursos de les xarxes socials i els mitjans de comunicació, aquesta ciència quedaria arraconada i quasi oblidada. És per això que són tan importants, i contribueixen en la difusió dels descobriments diaris. Donar a conèixer i fer-ne difusió és tan important com qualsevol altra notícia.

Recursos per a la difusió

La manca de recursos dificulta el foment de l’Arqueologia. Aquesta podria contribuir a fer que els visitants forans coneguessin el nostre ric i ampli patrimoni.

Una aposta clara pel turisme cultural generaria recursos econòmics. Aquests possibilitarien la generació de rutes, especialització de professionals en el guiatge turístic i altres accions relacionades. És aquí on les xarxes socials i els mitjans de comunicació podrien intervenir positivament. Cal una aposta positiva vers la protecció dels béns, evitant la degradació d’aquests.

Mallorca és una illa excepcional pel que fa quant a jaciments. N’hi ha uns tres mil, quasi un per quilòmetre quadrat. Per tant, com és que hi ha tanta ignorància i una visió tan limitada de la nostra història? Aconseguir implicar a la societat i als governants en la protecció, estudi i gaudi és un dels principals reptes a assolir. Hem d’aprendre a estimar la nostra història, construïda al llarg dels mil·lennis, i de la que en podem gaudir avui dia.

Sebastià Amer,

Estudiant de Grau i Arqueòleg

Nou curs escolar.

Aquest mes de setembre comença el nou curs escolar. Ara fa un any que nosaltres ens presentàvem a les escoles i començàvem a treballar en diferents centres educatius, al jaciment de Son Real, de Can Picafort, i a Can Prunera. Museu Modernista de Sóller. Aldarq començava a caminar.

Enguany seguirem acostant l’Arqueologia la Història als centres educatius i iniciarem una nova proposta al Jaciment Talaiòtic de Capocorb Vell, Llucmajor.

Dels diferents tallers que vam portar a les escoles, el més exitós fou el de Grafits Rupestres, però també vam gaudir dels Trencaclosques Romans, els Emojis Egipcis o els Pop Ups i Arqueoadhesius Talaiòtics. Els més petits van gaudir d’excavacions a Son Real, ara també les tindrem a Capocorb Vell.

Enguany estrenarem tallers, els quals vam estar testant l’any passat: Farina amb Història i Arquitectura Talaiòtica. Enguany seguirem treballant, aprenent, corregint i experimentant.

Bons desitjos per al nou curs escolar!!!

Desitgem coincidir amb vosaltres, als diferents centres educatius de les illes i als diferents espais on treballem.

Us desitgem un inici de curs ple d’èxits!!!

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

 

Són manies meves. Sempre llegeixo abans d’escriure. La lectura és la benzina de l’escriptura o, almenys, n’és la meva, a l’igual que la de la Paleontologia. Fa uns dies n’Albert em va demanar que escrivís quelcom pel seu bloc. De manera que li he fet una repassada (al bloc). N’hi ha un bon grapat d’articles. Entre tots, n’hi ha un que m’ha cridat l’atenció. Es titula: «¿Educación patrimonial infantil?…¿Por supuesto que sí!» (Núria Jiménez Pozo). I, per què? Doncs perquè coincideixo totalment amb aquesta afirmació. A més, sóc dels que pensen que un infant que coneix el patrimoni cultural que li és proper, l’estima; i, que per extensió, estimarà els patrimonis que li queden llunyans. I, no ho dic jo que qui aprèn a estimar, aprèn a autoestimar-se. Tot són avantatges.

El patrimoni que jo estimo i la paleontologia

El patrimoni que jo estimo d’una manera més especial és el paleontològic. Sóc geòleg i he estudiat un màster en paleontologia i un altre en gestió del patrimoni cultural i museologia. He tingut la sort d’haver dedicat bona part de la meva vida professional als fòssils, tant en excavacions com en col·leccions de diferents museus. Així que he prospectat, he excavat, he registrat, he documentat, he transportat, he dipositat, he siglat, he estudiat, he exposat i he emmagatzemat fòssils (entre altres elements). Amb tot aquest reguitzell, una cosa que tinc clara és que un fòssil és un objecte d’estudi científic, però també que és un objecte del nostre patrimoni cultural. Em sembla que he participat de tots els passos pels quals pot passar un fòssil que arriba a les col·leccions d’un museu, a excepció de la preparació prèvia pel seu estudi i preservació (és feina d’altri).

Però tot això per a què serveix? Els usuaris finals del patrimoni paleontològic, en tenen coneixement de què tenen a prop de casa seva? Entenen coneixement de tots aquests passos? Saben qui els du a terme? Si les respostes fossin que no, si no en tinguessin coneixement, tots aquells «he» (els meus i els d’altres persones que els han practicat) no hauran servit de gairebé res.

Us faig una pregunta, que manllevo al filòsof idealista David Hume (1711-1776) i l’adapto per fer-me-la venir bé: el patrimoni que no es coneix, no existeix?

La meva curolla va aparèixer

Un dia, després de molt donar-li voltes, vaig decidir lligar aquests dos darrers paràgrafs en una recerca. Com que vivia a Sabadell (Barcelona, Catalunya) i sóc col·laborador de l’ Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont i del seu museu (ICP), m’hi vaig llençar. Aquella pregunta que us feia va evolucionar dins meu fins a transformar-la en «Quina és la percepció que tenen els infants del patrimoni paleontològic?». Com que es tractava de poder resoldre-la en relativament poc temps la vaig aplicar a un grup d’infants sabadellencs d’entre 7 i 9 anys i la vaig centrar en el patrimoni que té a veure amb els dinosaures dels jaciments catalans.

Es dóna el cas que a Sabadell hi ha una institució on es conserven i estudien els fòssils d’aquests dinosaures, que aquesta institució hi té un museu estimat pels seus veïns i que, a més, hi ha nens i nenes que hi viuen (a Sabadell, al museu no): l’ICP, clar. Tot això, que es conservin els fòssils i que hi hagi persones que se’ls estimin, fa que puguin ser considerats patrimoni cultural.

Fins fa poc tenia clar què era un dinosaure. Bé, més o menys. En principi, el model científic dels dinosaures diu que són aquells sers vius que pul·lulaven pel medi terrestre entre fa 230 i 65,5 milions d’anys i que són cordats sauròpsids arcosauromorfs (buf!). En canvi, els pterosaures (rèptils voladors) o els mosasaures, notosaures i icitiosaures (rèptils nedadors) no són dinosaures, tot i que sí que són saures i també tenen una aparença terrible. Fins i tot sé que de dinosaures se n’ha descrit fins a 700 espècies diferents, algunes d’elles endèmiques de Catalunya. I segons a qui demanis, et respondrà que n’hi ha una o que n’hi ha dues. Avui dia, hi ha tot un seguit de discussions científiques molt interessants sobre qualsevol aspecte que ens puguem proposar al voltant dels dinosaures.

La darrera discussió, que ha transcendit amb força als mitjans de comunicació, posa en dubte la manera com s’agrupen taxonòmicament. Però també es discuteix si tenien la sang calenta o freda; com construïen els nius, com ponien els ous, quants en posaven cada cop i de quina manera els distribuïen en les seves postes; si els progenitors dels pollets en tenien cura; si el seu creixement era ràpid o lent; si tenien plomes o no, com eren aquestes plomes i com es distribuïen en els seus cossos; si són els avantpassats dels ocells o, fins tot, si els ocells són dinosaures; si van arribar a volar o només planaven; per a què servien determinades estructures òssies que els seus esquelets ens mostren; quin aspecte exterior tenien (colors, plomes…); què els va extingir, a quina velocitat, per què i com (si és que es van extingir: recordem els ocells); quins sorolls feien per comunicar-se; de quina manera caminaven; a quines velocitats es movien…

Moltes d’aquestes preguntes no tenen resposta avui dia, però sempre hi ha quelcom que n’indica una o diverses de respostes. La ciència ho té això. Els fòssils són un objecte d’estudi científic perquè les preguntes ens les fem a partir de la troballa d’aquella peça amb aquella estructura. Aquesta peça serà revisitada una vegada i una altra pels paleontòlegs i passarà a formar part del nostre patrimoni científic. A la fi -un altre cop- un objecte del nostre patrimoni cultural, en particular del patrimoni paleontològic.

Va de contes

Continuem amb els infants de Sabadell? Quines havien de ser les representacions i les explicacions que aquells infants projectaven (model mental) quan se’ls enfrontava al seu patrimoni paleontològic? Parlant, parlant, la cap del departament d’educació del museu de l’ICP em va dir que cada any proposaven un tema per a un concurs de dibuix i de narrativa i que en tenia guardats de quan la proposta girava al voltant dels dinosaures catalans. La proposta era ideal i me’ls vaig llegir i –finalment– usar per a la meva recerca: ja tenia el material. Per tal de trobar una resposta a la meva pregunta, vaig analitzar-los.

Aquests contes es van realitzar prèviament al disseny de la recerca i això els convertia en un material òptim, en tractar-se d’una investigació exploratòria: una excavació de la imaginació d’aquells infants materialitzada en les seves històries. Aquesta excavació consistia a localitzar diferents conceptes que els infants relacionaven amb els dinosaures: vaig excavar-los de cada conte i els vaig apuntar a un full Excel. Cada conte, una línia; cada concepte, una columna; si el concepte apareixia en un conte, a la casella corresponent hi apuntava un 1, si no hi sortia, un 0. Això em va permetre analitzar el grau de similitud entre tots els contes, en funció del seu contingut comú en conceptes.

Com a part del context, en analitzar els contes, calia entendre que els infants projectaven el seu imaginari quan redactaven els seus contes. A més, aquest imaginari es nodria almenys de tres sumands: (1) elements fantàstics; (2) models mentals, que representen l’ordre de la seva realitat: les seves quotidianitats i els seus aprenentatges; (3) la icona de dinosaure: la imatge física i de comportament amb què la indústria audiovisual ha dotat als dinosaures. Tots aquests 3 sumands tenen una part de model científic: del que la ciència diu dels dinosaures.

El resultat d’aquests sumands és que cada infant té un model mental que serà més o menys proper al model científic dels dinosaures, model que en feia la comparació. Però, ull viu, que de la mateixa manera que als infants, aquells tres sumands (imaginació, model mental, icona) també afecten els adults. I aquests adults són els qui redacten articles de premsa o llibres, escolars o no, dirigits a infants; legislen sobre el patrimoni paleontològic o sobre el marc educatiu formal; i generen exposicions, programes televisius de divulgació o, fins i tot, pel·lícules.

Era evident, que tractant-se de dinosaures, amb 7, 8 o 9 anys, el model mental d’un infant estaria -en la majoria dels casos- allunyat del model científic. No va ser una sorpresa que als dinosaures se’ls imaginessin fent les mil i una, passant les mil i una aventures, essent de totes les formes possibles, comportant-se de manera més aviat humanitzada, defensant les seves cries o les d’altres: com és natural, amb l’empremta que pel·lícules com Jurassic Park, The Good Dinosaur (El Viaje de Arlo) o sèries com Dinosaur Train (Dinotren) tot barrejat amb informacions tretes de documentals i visites a museus.

A banda d’això darrer, un dels aspectes que més va captar el meu interès no va ser un altre que poder posar de manifest una confusió freqüent, fins i tot, entre adults: quan apareixien en els contes, gairebé la meitat dels infants tenia clar que la professió de qui estudia els fòssils era la del paleontòleg i una quarta part que era un científic; mentre que una tercera part pensava que aquest havia de ser un arqueòleg i en molt poques ocasions ho relacionaven amb l’espeleologia. Poques vegades algunes d’aquestes “professions” apareixien aparellades en un sol conte.

Resoldre confusions

Resoldre aquesta confusió no serà fàcil, però s’ha d’intentar. Confusions similars existeixen per a moltes altres professions i segurament en moltes d’elles les afecta a diferents nivells. Pel que fa als paleontòlegs i la paleontologia aquesta confusió es dóna en nivells tals com el legislatiu, l’educatiu (formal i no formal) i dels mitjans de comunicació. En el legislatiu perquè les lleis de protecció del patrimoni paleontològic solen estar incloses en les del patrimoni arqueològic i això dilueix les fronteres entre una professió i l’altra i ciència. En l’àmbit educatiu, perquè difícilment un mestre coneixerà els ets i uts de la paleontologia i o no en parlarà o els derivarà a les explicacions que puguin rebre en visitar museus, que a vegades poden ser decebedores en aquest aspecte.

En l’àmbit de la premsa, les notícies poden arribar a aportar dades errònies o malinterpretades, parlant de fòssils i dels arqueòlegs que els han estudiat o excavat. I, finalment, possiblement els màxims culpables que aquesta confusió existeixi: els paleontòlegs, massa vegades tancats als seus despatxos, entre fòssils, llibres, permisos d’excavació, informes administratius i allunyats de la divulgació del coneixement. Per això qui ha de començar a pensar en com resoldre aquesta confusió no som uns altres que els mateixos paleontòlegs.

Pep Aurell,

Paleontòleg i Gestor del Patrimoni Cultural.

 

 

El primer cop que vaig optar a una feina en el món de l’arqueologia, el responsable de l’empresa que oferia el lloc de treball -professional del mateix sector- manifestava obertament les seves reticències respecte a la contractació de dones, el món femení no hi cabia. Finalment, la tenacitat d’alguna precursora i el meu desig per poder dedicar-me a què més em seduïa en aquells temps, van aconseguir que hagin passat 16 anys treballant en aquest àmbit. 16 anys dedicant-me de manera professional al món de l’arqueologia, la recerca i la divulgació del patrimoni dins de tot el territori català.

D’ençà que vaig iniciar els meus estudis d’Història a la Universitat de Barcelona, vaig comprendre que molt de què aprendria a la facultat mai em serviria per res, i, a banda d’aquesta constatació, molt pitjor va ser comprovar que, tant el relat històric com la docència, sovint deixaven de banda la presència dels subalterns, dels “diferents”, en els continguts de les matèries. Fer Història sense incloure-hi els marges, els ocults o els incòmodes no és una altra cosa que seguir jugant-li el joc al patriarcat i a l'”statu quo” imperant.

Reivindicant altres discursos

Per sort, a la facultat sonaven algunes veus diferents, col·lectius que reivindicaven altres discursos i algunes professores (Milagros Rivera, Teresa Vinyoles, Mary Nash, Mercedes Vilanova o Dolors Molas i les seves companyes de Tacita Muta) que provaven de fer-nos arribar noves visions del passat i, sobretot, noves fonts en què basar les nostres recerques. Així que de nosaltres depenia, com a estudiants, prendre les eines que ens lliuraven o bé, seguir alimentant una Història feta a mitges.

Han passat els anys, i em permetreu que aprofiti aquestes línies per fer balanç personal. D’entrada ja us puc dir que, fa escassament un parell d’anys, novament em vaig retrobar amb la sensació que descrivia al principi. En formar part de l’equip d’excavació en un projecte a la ciutat de Barcelona, el contractant, responsable d’una important firma del món de la construcció, es queixava, en plena visita d’obra, de la nombrosa presència femenina, posant en qüestió la solvència laboral de les integrants de la plantilla. Per moltes de nosaltres això no és nou, com tampoc ho és no disposar moltes vegades ni d’un petit lavabo d’obra en condicions. Però escoltar aquelles afirmacions més de deu anys després, em va causar desencís i, alhora, moltes ganes de seguir reivindicant espais i punts de vista alternatius.

Per sort, avui en dia, dins del sector de l’arqueologia no necessitem mesures per garantir l’equitat, perquè, de forma natural, el nostre és un món bastant paritari en el que, treballar braç a braç (sovint amb operacions amb gran desgast físic associat), permet reconèixer i conèixer a l’altre, sigui quin sigui el seu gènere.

Arqueologia en femení

Seguint amb el balanç, hi ha una nova fornada d’arqueòlegs i arqueòlogues que, des del món universitari, semblen recollir el testimoni d’aquella “arqueologia de les dones” defensada per l’Encarna Sanahuja, fa uns anys, o la Dra. Cristina Rihuete, encara avui a la UAB; introduint la perspectiva de gènere, i també el de les minories, dins dels projectes de recerca.

Però si alguna cosa m’ha sacsejat en tot aquest període, aquesta ha estat la divulgació del coneixement històric. Des de fa uns anys, compartesc amb bons companys de camí el projecte d’AURA, didàctica i difusió cultural, entitat orientada a la socialització del patrimoni des d’un vessant amena i educativa. Gràcies als diferents encàrrecs i propostes que hem anat elaborant, hem pogut dedicar-nos de manera activa a la recuperació d’alguns relats que, fins ara, havien restat oblidats o ignorats. En les activitats que desenvolupem intentem incloure sempre referents masculins i femenins (ja siguin tallers didàctics, ja siguin visites culturals). Quan escrivim guions per a visites guiades o dramatitzacions, incloem veus femenines que rescaten memòries d’altres vivències i les fan també protagonistes. No busquem una paritat artificial; creiem, com a historiadors, que cal que totes les veus siguin escoltades.

Aquesta modesta experiència em porta a poder afirmar que resten molts buits encara per omplir, especialment en l’àmbit educatiu de les Ciències Socials, sovint massa afectat pels llocs comuns i per referents repetitius (quan deixarem de parlar de la Prehistòria dels caçadors i les recol·lectores?, quan veurem alumnes estudiant el paper de científiques com Jane Goodall, Josefina Castellví o Rita Levi-Montalcini? quan visualitzarem a les dones que, en la Guerra Civil, en la Primera, Segona o la guerra que sigui, han estat violades o abusades?).

On són les dones?

A Catalunya, algunes professionals del món de la comunicació, el periodisme i la literatura porten uns mesos articulant el col·lectiu OnSónLesDones amb el qual tracten de posar en evidència les diferències en la representació d’homes i dones en els mitjans de comunicació. Actives a xarxes i en diferents suports, denuncien la perpetuació de rols que invisibilitzen les dones, la presència de continguts esbiaixats i la manca d’atenció a algunes vivències de gènere. Em pregunt si, des del patrimoni, des de la divulgació històrica, podríem dur a terme una iniciativa semblant…perquè és ben evident que si el de les dones, i altres col·lectius que s’han tingut al marge, avui en dia estem subrepresentats als mitjans, les mancances de visibilitat al llarg de la Història, són alarmants.

Crec fermament que, des del patrimoni, la recerca, els centres museístics i altres espais culturals, tenim encara molt a fer, des d’auto-diagnosi a revisió de continguts, publicacions, temàtiques expositives, etc. Per tot plegat calen esforços humans i econòmics, fomentar la investigació, dotar als escolars de nous models, rescabalar les figures que hom ha deixat en segon pla…(1) Hi ha encara massa memòries, persones, objectes, espais i preguntes que esperen un tracte digne i una resposta que no sigui de pur tràmit.

Montse Piñeiro
@montsepineiro
Arqueòloga. Difusió del patrimoni cultural.

(1) Un bon exemple és l’obra “L’exili violeta” en la que l’escriptora Marta Pessarrodona recuperava el paper de nombroses dones del món de la cultura en el gruix dels exiliats per la Guerra Civil Espanyola.

Patrimoni en femení

Ruta dels Refugiats de la Guerra Civil, realitzada la tardor de 2016 a la Garriga, ideada i executada per AURA, didàctica i difusió cultural.

Arqueologia en femení.

Arqueologia i ensenyament

Actualment, el futur de la conservació del patrimoni està plenament lligat amb l’ educació. De fet, el primer pas per conservar, restaurar, protegir i salvaguardar el patrimoni és conèixer-lo, comprendre’l i valorar-lo, i aquests tres aspectes es desenvolupen gràcies a l’educació. Per aquest motiu, els espais patrimonials han anat creant els seus corresponents departaments educatius, conscients de la importància de l’acció educativa per al futur del patrimoni i de la seva conservació.

La importància de l’educació patrimonial

Tal és la importància de l’educació en patrimoni que, des de fa ja alguns anys, s’ha creat una nova disciplina dins el món de la museologia i de la gestió i difusió del patrimoni, coneguda amb el nom d’educació patrimonial. De fet, a la Llei de Patrimoni Històric Espanyol (1985) ja trobem algunes referències clares a la necessitat d’educar i difondre el patrimoni com a fi per a la seva salvaguarda i conservació. En concret, s’especifica que si no es valora el patrimoni, és impossible protegir-lo, i aquesta valoració ha de passar en primer lloc per una completa educació patrimonial entre els alumnes.

Des de l’educació formal, també les diferents lleis i decrets d’ensenyament esmenten la importància d’educar en patrimoni, com un mitjà per conèixer, valorar i respectar els aspectes bàsics de la cultura i històries pròpies, contribuint així a la construcció de la identitat cultural del subjecte i de la comunitat. Els alumnes són el futur i, per tant, esdevindran els hereus del patrimoni cultural, motiu pel qual és absolutament necessari que estiguin sensibilitzats amb el patrimoni per poder garantir la seva conservació i protecció i llegar-los a les generacions futures.

Sortir de l’aula

Per poder educar en patrimoni és fonamental sortir de l’aula i visitar in situ els museus i monuments, per tal de conèixer aquests espais patrimonials en primera persona. Aquí és quan entra en joc una figura essencial, l’educador/a, que actuarà de mediador/a entre el patrimoni i els alumnes. La visita guiada s’ha de bastir d’una estructura narrativa que connecti amb els oients, que deixi lloc a preguntes i diàleg, i que estimuli el pensament crític i la creativitat personal. A més, l’educador/a ha de presentar el patrimoni a partir de plantejaments lúdics i amens, que puguin entretenir als estudiants perquè no ho concebin com avorrit i retrògrad. Aquesta premissa és necessària a l’hora de dissenyar un projecte o proposta didàctica dins un espai patrimonial.

D’altra banda, és important que des de l’escola es dediquin una o algunes sessions prèvies abans de realitzar la visita, per tal de què els alumnes ja disposin d’uns coneixements bàsics. En realitat, la visita ha de servir per reforçar coneixements i contrastar visualment allò que ja se’ls hi ha explicat prèviament a l’aula. Igualment, s’hauria de dedicar una altra sessió després de la visita, realitzant treballs o activitats sobre la temàtica, amb l’objectiu de què l’alumnat pugui assumir correctament els nous coneixements adquirits.

Algunes estratègies pedagògiques per educar en patrimoni

Les visites guiades no són l’única estratègia pedagògica per poder educar en patrimoni. Actualment, les iniciatives que poden emprar els educadors i docents per desenvolupar una acció educativa entorn del patrimoni són àmplies i variades, i tenen com a objectiu l’adquisició per part de l’alumnat d’habilitats perceptives i de sensibilització per poder desenvolupar la capacitat d’emocionar-se amb el patrimoni, ajudant a valorar-lo, a respectar-lo i a interessar-se per la seva conservació.

Una d’aquestes estratègies és la gamificació, una eina pedagògica que consisteix a emprar la psicologia del joc, les seves mecàniques i dinàmiques, per aplicar-les a un entorn no lúdic, com una aula o un museu. Alguns professors utilitzen aquesta estratègia per conèixer els espais patrimonials d’una forma dinàmica, lúdica i interactiva. Al web Gamifica tu aula es poden trobar una gran quantitat de recursos educatius que empren aquesta estratègia educativa.

També és important esmentar les Estratègies de Pensament Visual (VTS), molt utilitzades a alguns dels museus més importants en l’àmbit nacional i internacional. Es tracta d’una metodologia educativa que utilitza el patrimoni -generalment, les obres d’art- per aprendre a pensar, convertint-se en una bona alternativa als programes educatius tradicionals dels museus.

El VTS suposa, sobretot, una nova metodologia i una nova resposta al problema de la incomprensió de l’espectador quan s’enfronta a una obra d’art, ja que aquesta estratègia apropa l’art com un mitjà per ensenyar a la gent a pensar i desenvolupar les seves capacitats comunicatives, així com per iniciar-los en la percepció visual. A partir d’una sèrie de preguntes fetes per l’educador/a o docent, els alumnes observaran la peça i conversaran i dialogaran per reflexionar sobre el món que ens envolta. En realitat, no és aprendre sobre art, sinó utilitzar l’art per aprendre.

Participació de l’alumnat en el gaudi del patrimoni

Finalment, cal centrar l’atenció en les diverses estratègies que promouen la participació de l’alumnat en el patrimoni. Hem passat del museu contemplatiu, on els visitants només podien observar la cosa exposada i escoltar les explicacions del guia -com si es tractés d’una classe magistral-, al museu participatiu, on el públic pot participar activament en la vida de la institució. Aquesta nova forma de relació amb el visitant es fa, normalment, a través de diferents propostes didàctiques.

En el cas del col·lectiu escolar, alguns museus han creat consells infantils com a forma de donar veu als infants, els quals participen proposant projectes o opinant sobre diferents temes que afecten el dia a dia de la institució. Altres museus també han fet participar els alumnes a través de projectes educatius, convidant a les escoles a realitzar la seva pròpia exposició o exercint com a guies del museu.

El resultat d’aquestes iniciatives pedagògiques és que, a partir d’aquestes, s’aconsegueix que els alumnes estiguin molt més compromesos amb el patrimoni i millorin la seva capacitat de confiança i comunicació. I és que ja ho deia  Benjamin Franklin al segle XVIII: “si m’ho dius, ho oblid; si m’ho ensenyes, ho aprenc; si m’involucres, ho record”.

Cristina Ortiz Moreno,

educadora de la Catedral de Mallorca

Temps

Tot i estudiar Història, o potser per aquest motiu, no sóc amant de les “dates exactes”, dels temps. Un dia, un fet o un moment, com una data no signifiquen res en si mateixos. Una decisió sempre és conseqüència d’altres anteriors. Sempre hi ha un abans, un procés que amb els seus errors i els seus encerts formen un tot.

Aquesta curolla temporal te a veure amb l’inici d’aquest projecte, que no té un dia assenyalat de fundació, però que ara farà més d’un any que Aldarq existeix i camina.

Moltes converses de què podíem fer, s’han transformat en un: ja ho hem fet!

Aldarq neix amb una idea clara: gaudir del patrimoni i fer partícip a la gent. L’Albert i jo tenim clara aquella màxima que diu que només quan un gaudeix del que fa, ho transmet amb tota la força i il·lusió.

Per exemple, coneixent el patrimoni de l’illa hem anat creant rutes arqueològiques que s’han convertit en vídeos del youtube que donen a conèixer jaciments oblidats o no prou coneguts. Aquestes rutes van servir per celebrar una festa amb els nostres seguidors de Facebook. I alhora vam participar en les Jornades Europees de Patrimoni a Mallorca i hem treballat amb Arca en un cicle d’arqueologia que ens va portar a visitar el Museu d’Història de Manacor i a s’Hospitalet Vell.

Per altra banda, jugant, jugant hem anat creant i perfeccionant les nostres activitats per a infants. Hem arribat als més joves des de diferents modalitats: des d’un programa anual amb l’Ajuntament d’Andratx, dates assenyalades com el 18 de Maig (Dia Internacional dels Museus) a Manacor, o jornades d’estiu a centres cívics com l’Espai Frida, també hem fet activitats de cap de setmana a museus com Can Prunera, sense oblidar l’espai educatiu per excel·lència, les escoles.

Ens hem disfressat de firaires a les Fires d’Algaida, a Palma o Alcúdia per presentar els nostres somnis en forma de projecte i veure on poden arribar la força dels nostres vins romans: Mulsum, Sanguis, Antinoo o Mesalina de Baetica.

Alhora aquests vins romans que tantes ànimes han conquerit, ens han portat a fer activitats per adults a diferents ambients: locals d’oci nocturn a Palma i Pollença, fires temàtiques com les Nits de Sa Galera o Maremagnum, al mateix Ajuntament d’Andratx o un agroturisme com Son Lladó, però d’entre tots els espais, el més especial va ser Pol·lèntia, gaudir d’aquesta activitat en una autèntica domus romana va ser un atreviment, si, però era una experiència que s’ho mereixia.

Temps per mostrar…

Tot això ho vam presentar al Sopa Congres 2016 a Zalamea de la Serena on vam agafar un grapat d’idees pel futur.

L’estimació pel jaciment de la Necròpolis de Son Real va fer a l’Albert escriure un llibre i ara som els responsables de la proposta educativa arqueològica d’aquesta finca, tan rica i vital en la prehistòria de Mallorca.

Finalment els nostres tallers per a escoles: arqueovinils, grafitis i emojis ens portaran a col·laborar amb el programa de Viu la Cultura que portarà Aldarq, no sols a augmentar la presència a les aules de Mallorca, sinó també d’Eivissa i Menorca.

Un any després, encara tenim més somnis per complir, moltes curolles per escriure i públic per a conquerir.

Moltes gràcies a tots.

Daniel Iranzo i Albert Forés Gómez

Aquesta presentació amb diapositives necessita JavaScript.

Quan parlem de patrimoni ens vénen al cap diverses idees o imatges, sempre en funció del món en què ens movem cada un de nosaltres. Però, per resumir, seria factible presentar-vos aquest llistat d’accepcions format per mots com: (PATRIMONI) = història, bellesa, antiguitat, propietat, arquitectura, fragilitat, riquesa, cultura, identitat o, alguna vegada, “un problema”. No sé, un dia hauria de fer la prova i demanar a les persones no implicades amb aquest món, que em diguin a què els sona la paraula patrimoni, i després demanar-los pel ” patrimoni viu ”

La carrera universitària que vaig estudiar es dedicava a ensenyar la metodologia més científica per procurar-ne la conservació. “El Mètode Científic aplicat a la salvaguarda de la producció artística humana”. Un binomi, aquest, art i mètode científic, que sembla impossible, però que és factible en la majoria d àmbits de la professió del conservador – restaurador: els museus, els monuments històrics, els jaciments arqueològics, els arxius…, molts han millorat la seva condició i coneixement amb l’aplicació d’aquest mètode de conservació, que sempre aposta per la màxima documentació i per la mínima intervenció.

Que volem dir quan parlem de ” patrimoni viu “

Hi ha un àmbit, però, en la que el principi de mínima intervenció entra en total discordança. Aquest àmbit és el ” patrimoni viu “. I que significa ” patrimoni viu “? Significa que encara està en ús, que encara és susceptible de produir més art, que és capaç d’actualitzar-se, d’incorporar nous llenguatges expressius els quals, en uns anys, i això el temps ho dirà, es convertiran en objectes patrimonials susceptibles d’esser conservats, perquè seran el testimoni d’una època, d’una cultura i societat, la del nostre temps.

Aquesta, almenys, és la reflexió que em ve al cap quan pens en el meu àmbit laboral, el patrimoni religiós. L’església és una de les grans conservadores d’art de Mallorca, ja que conté una quantitat important d’obres patrimonials de totes les èpoques. Aquestes obres, sovint, encara mantenen el seu ús original, que és el culte religiós, el qual també cerca actualitzar-se a través de l’art, en un afany de recerca de la veritat i de transcendència espiritual, mitjançant la bellesa i l’estètica, res nou, com sempre s’ha fet al llarg de la història.

Posaré un exemple, que esper sigui il·lustratiu: pensant en els retaules de les capelles laterals de la Catedral, ens meravellen per la seva bellesa i opulència estètica, però no ens comuniquen, almenys a la majoria, la transcendència i l’espiritualitat per a les quals foren creades, precisament perquè no estan emprant ni iconografies ni llenguatges actuals, i acaben essent objectes museïtzats. Quan això passa, el patrimoni ja no és viu.

L’afany de conservació

L’afany de conservació no hauria de deixar congelat en el temps aquest enorme contenidor de patrimoni que és la Seu, la qual continua respirant. Perquè la Seu és viva. Per això, i aquí concloc la meva curolla, apostaria per l’impuls del patrimoni immaterial com a batec necessari per continuar vius i admetria, com s’ha fet secularment, la incorporació dels nous llenguatges artístics contemporanis, de forma temporal o permanent, per tal de tornar a comunicar, a obrir-se a la societat i per poder generar el patrimoni que, en els pròxims anys parlarà de nosaltres.

Catalina Mas Andreu,

Conservadora de la Seu de Mallorca.

 

Abans de parlar de TIC i Xarxes, cal reflexionar. Tenim (i tenen els mateixos museus) clar quina és la funció d’aquestes entitats avui dia? Encara pensam que un museu és un lloc on s’emmagatzemen obres d’art per a què un públic les vegi i ja està? El museu és només un edifici? Hi tenim res a dir nosaltres? Com més visitants té un museu, millor? Sabem perquè va la gent als museus?

Què respondríeu vosaltres? A parer meu un museu ha d’esser un lloc d’exposició d’obra, d’obtenció de coneixements i sobretot d’experiències. Experiències que han de provocar que vulguem tornar al museu, que el sentim un poc nostre i que vulguem recomanar la seva visita.

També ha d’esser un lloc relacionat amb el seu entorn social, ha de saber qui hi va i perquè (fins i tot qui no hi va i perquè) i fomentar l’estimació per a la Cultura des de ben petits.

TIC als museus

Però tornant al nostre tema principal, com poden esser útils les noves tecnologies als museus? A continuació anomèn uns quants exemples:

1- Oferir informacions variades a partir d’aplicacions pròpies per a dispositius mòbils, informacions a les quals podem accedir a qualsevol lloc, abans, durant i després de la visita. Com a exemple, el Museu Thyssen amb vàries de molt interessants.

2- Es poden complementar les cartel·les explicatives amb codis QR o els beacons, tecnologia que connecta directament amb els dispositius mòbils dels visitants, via Bluetooth, quan aquests estan situats davant de l’obra, possibilitant una visita més personalitzada.

3-La digitalització dels fons museístics possibilita una visita virtual (fins i tot amb visites de 360º) que pot provocar i millorar la visita física. Un exemple el tenim amb la Tate Gallery de Londres.

4-Un bon estudi de públics farà que el museu conegui el tipus de visitant que té, si fa visita moltes vegades, quin recorregut realitza, el temps que s’hi està… Recoman llegir els estudis sobre públics de la Cultura que realitza Teknecultura i participar de les jornades sobre aquest tema que organitza cada any Asimétrica.

5- Reconeixement facial (a través de petites càmeres) que possibilita veure les expressions del públic en veure una obra i saber què agrada més o menys.

6-Un web atractiu i actualitzat, que conti el que és el museu però que també permeti els comentaris i suggeriments del públic. La possibilitat d’interacció amb el visitant farà que aquest senti el museu com un poc seu i el cuidi. També es pot utilitzar per al màrqueting del museu, possibilitant una altra font d’ingressos important.

7-Apps explicatives adequades, tablets amb lectura Braille i altres tecnologies per millorar l’accessibilitat del museu, serviran per a què totes les persones puguin gaudir del que ofereix, minimitzant qualsevol disminució física o psíquica.

8- La realitat augmentada i la realitat virtual permeten que el visitant conegui escenaris que d’altra manera seria impossible, com és el cas de museus arqueològics o històrics. Un exemple de museu que utilitza la realitat virtual és el Museu de Lleida.

9- La gamificació pot esser una bona manera d’acostar el museu als més joves, acostumats a manejar videojocs i altres apps molt visuals i dinàmiques.

Xarxes Socials i museus

Un capítol a part mereixen les xarxes socials. Una eina emprada per milions de persones a tot el món, també hauria d’esser emprada per les institucions culturals, no? Doncs encara no estan implementades de manera generalitzada, a pesar d’esser una magnífica eina de comunicació i apropament entre institució i públic.

De manera resumida, direm que a Balears encara hi ha una majoria de museus que no les utilitza (font Art- Xipèlag, 2015) encara que la situació millora a poc a poc. Per exemple, Es Baluard o el Museu de Mallorca fan bona feina.

En l’àmbit estatal el Museo del Romanticismo, el MACBA o el Museo Casa Lis, entre d’altres, realitzen bona gestió de xarxes. Cal destacar la Casa Batlló de Barcelona que realitza una interessant estratègia utilitzant les darreres novetats, com Snapchat o Periscope.

Però tant les diferents tecnologies com les xarxes socials, no s’han d’utilitzar perquè sí. S’ha de saber el què convé més, a quines xarxes tenir presència i gestionar només les que es puguin. Han de servir per millorar l’experiència de l’usuari, crear interacció i comunicació. Al cap i a la fi, igual que en el “món off line“, han de servir per conèixer i cuidar als diferents públics del museu i provocar que tenguin ganes de més.

Teresa Miquel

Gestora de Xarxes a Art- Xipèlag

TIC i Xarxes Socials als museus.

Tic i xarxes als museus de les Illes Balears. Font: Art-Xipèlag, 2015

  • 1
  • 2